Biomechanical mechanisms.
Sigo fascinado con el argumento filosófico-religioso que se palpa en Battlestar Galactica. Pero, esta vez quiero hablar de mi pasión por los mecanismos cuyo fin es ser más sensible que la propia persona. Es el caso de los Cylons (los llamados skinjobs, en particular -robots con piel de cordero, apariencia mortal y humana-), como así se demostró también en la impresionante Cameron (la bella y peculiar Summer Glau, en Terminator: The Sarah Connor Chronicles) e incluso estos primeros mencionados se podrían comparar -igual por similitud del argumento- a los rechazados artificios de la película Blade Runner, un hito de los años ochenta.
Dado fin en el día de hoy a una de las mejores series... que he encontrado a mi paso. Intrínseca y complicada en su línea de sucesión, aún a priori no lo parecía. Battlestar Galactica acoge y muestra a unas cibermecánicas criaturas que han sido un elemento esencial en la historia, la vida artificial es un conjunto de cables por dónde se inunda de sentimientos. La humanidad y su reflejo. Son individuos creados por la mano del hombre, dados de razón y falso latido. La lógica se pierde... en el momento que desean alcanzar la perfección humana. Esa que nunca existe, llena de fallos no informáticos y errores tan incomprensibles. ¿Qué es la persona? Una de las preguntas que más ahonda tras esta apreciación.
Quién pudiera ser máquina, para poner en offline este dolor de cabeza.

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